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Los nueve errores más comunes en la cocina

A la hora de cocinar todos tenemos nuestras manías y nuestros vicios pero hay algunas cosas que no podemos obviar a la hora de ponernos a preparar un plato, ya sea en casa o en una cocina profesional.

Tal vez os habéis preguntado por qué las recetas que preparamos no saben bien o tienen un aspecto poco agradable y, quizás, algo diferentes a la foto del libro de cocina. Sin duda alguna, la razón radica en alguno que otro error que cometido a la hora de elaborar esos platos.

Os dejo con una selección de aquellos pecados que espero que no cometáis; los nueve errores más comunes en una cocina.

  1. No leer la receta completa: Muchos no leemos la receta completa y en ocasiones nos suele ganar el ego cocinillas al saber que podemos omitir ciertos detalles que están inmersos en la preparación. Cuidado con esto, si no lees muy bien el proceso para la realización de un plato puedes convertir una receta exitosa en algo desastroso.

  2. No probar sobre la marcha: Cuando estás preparando alguna receta es necesario que pruebes lo que estás haciendo. Muchas elaboraciones gastronómicas nos ofrecen estimados (en tiempo de cocción, ingredientes y medidas) para la correcta preparación del plato pero, ¿realmente es el sabor correcto que quieres en tu preparación? Prueba, degusta y disfruta; una excelente receta depende en muchos aspectos de cómo la sienta quien la elabora.

  3. Hervir no es cocinar a fuego lento: Algunos confunden el hervido con el cocimiento de los alimentos a fuego lento pero entre las dos existe una gran diferencia; mientras que cocinar a fuego lento es observar cómo una burbuja rompe la superficie cada dos segundos, el hervido es un burbujeo más vigoroso y constante (la gran brecha que separa estas dos formas de cocinar está en el tiempo y la temperatura). No es lo mismo cocer a fuego lento una carne, que puede durar un par de horas, a hervir una carne durante 45 minutos.

  4. Incluir sal en el adobo de las carnes: Algunos incluyen mucha sal durante el adobo o marinado de alguna carne (pollo o pescado) y esto no se debe hacer. ¿Por qué? Te explico con un ejemplo; si tienes un pollo marinado en zumo de cítricos y agregas sal, ésta absorberá una cantidad (pequeña) de la marinada lo que restará sabor al pollo cuando lo vayas a preparar. Lo ideal es que uses sólo un poco de sal en el adobo para que la carne adquiera mejor sabor.

  5. Utilizar siempre productos de buena calidad: Usar productos de buena calidad será la clave para una excelente preparación. Elige siempre productos idóneos, reconocidos y en buen estado, no escatimes gastos en ellos pues obtendrás una receta débil en sabor y textura.

  6. Pérdida de color en las verduras verdes: Muchas verduras (especialmente las verdes) pierden su color natural después de 6 o 7 minutos de cocción. Para evitar este contratiempo puedes cocerlas durante 2 minutos (aproximadamente) en agua hirviendo con sal, retirarlas después del tiempo estipulado y sumergirlas en agua helada (esto fijará su color). Más tarde podrás recalentarlas y utilizarlas en alguna preparación.

  7. No calentar la sartén lo suficientemente antes de agregar el alimento: La comida que se pega, vieiras sin sellar, carnes pálidas.
    El cocinero inexperto o con prisas apenas calienta la sartén antes de añadir el aceite y la cebolla para que saltearla. Una sartén caliente es esencial para saltear verduras o para conseguir una costra en la carne, el pescado o las aves de corral. También ayuda a prevenir que los alimentos se peguen.

  8. Llenar demasiado la sartén: Los alimentos, sobre todo la carne, tiende a desprender el agua mientras se cocina, por lo que hay que dejar espacio para que el vapor se escape. Es fácil saturar una sartén cuando estás en un apuro, sobre todo si tienes que marcar una gran cantidad de carne para un estofado. Pero los trozos, con costras marrones son críticos para el sabor, sobre todo con la cocina baja en grasa. Si echamos toda la carne a la vez en la sartén o la cacerola, lo único que conseguiremos es que la carne se cueza sin haber sellado y provocaremos una deshidratación tan rápida que la carne se quedará seca y dura, por mucho tiempo que la dejemos luego cocer. Este principio se aplica igualmente a  las pechugas de pollo o piezas de carne especialmente grandes.
    Así que ya sabes, deja espacio a la carne para que respire en la sartén y obtendrás resultados mucho mejores. Si necesitas acelerar el proceso puedes utilizar dos sartenes a la vez.

  9. Mantener el fregadero y la encimera limpias y ordenadas: Después de cada paso es bueno ordenar un poco la encimera, recoger los cacharros que hayamos dejado en el fregadero y tirar los desechos que hayamos generado para poder continuar con la mesa limpia y recogida.

Espero que no cometas estos nueve errores comunes en la cocina. ¿Qué pecados culinarios cometes en tu cocina? Compártelos en los comentarios, seguro que somos más de los que piensas los que cometemos el mismo error.


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1 comentario:

Analia dijo...

Totalmente de acuerdo! Yo he cometido varios de estos errores, y más de una vez, sobre todo con respecto a las sartenes. Como uso sartenes de hierro al principio pensé que calentaban enseguida y casi no esperaba para echar los alimentos, porque además permiten cocinar casi sin aceite, y no entendía como en sartenes tan buenas se me podían pegar pero era simplemente por eso :(