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Croquetas de puchero

Ayer os puse la receta del puchero o cocido andaluz con la idea de explicaros hoy la receta de mis croquetas que tan famosas se están haciendo en Facebook y en Instagram :D


Yo siempre hago bastante cantidad de masa de croquetas, para tener para un par de veces o tres, pero hoy os voy a indicar cómo hacer menos cantidad.

Allá vamos.

Tiempo de preparación: 60 minutos
Dificultad: Media/Baja

Ingredientes:

Para la bechamel:
80 gr de mantequilla
110 gr de harina
Aceite de oliva
Caldo de pollo (el del puchero de la receta anterior).

Para el relleno:
Las zanahorias cocidas, un trozo del apio cocido, las pechugas del pollo, la carne de ternera y la carne de cerdo, todo recuperado del puchero de la receta anterior.
Medio puerro (la parte blanca)
1 cebolla mediana
1 diente de ajo
1 pizca de nuez moscada molida
Sal y pimienta negra molida al gusto
Perejil

Para el rebozado:
Harina de repostería
Pan rallado
2 huevos
Aceite de girasol para freir

Elaboración:

En una olla ponemos el caldo (aproximadamente un litro y medio, aunque yo lo mido por cacillos que voy cogiendo a medida que me van haciendo falta) para que cuando tengamos que usarlo esté ya caliente.

Picamos muy fino (en brounoise) el puerro, la cebolla y el diente de ajo. Ponemos la mantequilla con un buen chorro de aceite de oliva en un perol (es lo que yo utilizo pero podéis usar una olla o cualquier cacharro que no se pegue) y ponemos a fuego suave para que se derrita la mantequilla.

Añadimos el puerro, la cebolla y el diente de ajo y rehogamos suavemente. Mientras tanto vamos preparando el relleno. Deshuesamos las pechugas de pollo y picamos, en trocitos muy pequeños como la cebolla y el puerro, junto con la zanahoria cocida, el trozo de apio, la carne de cerdo y la carne de ternera.

Vamos controlando la picada que tenemos en el perol y cuando esté todo bien pochado añadimos la harina poco a poco (si tenéis un tamiz o un colador de malla fina mejor que mejor) sin dejar de remover con unas varillas o una cuchara de madera. Tenemos que conseguir una especie de roux.

Seguidamente vamos añadiendo el caldo (como veis yo no utilizo leche para la bechamel, sólo caldo, así consigo un sabor más intenso a puchero) y vamos removiendo sin parar hasta diluir el roux completamente, consiguiendo una pasta muy densa.

Dejamos cociendo la bechamel, controlando y removiendo cada dos minutos más o menos para que no se pegue ni se queme.

Una vez que veamos que la bechamel se separa por sí sola de las paredes del perol es el momento de añadir la nuez moscada, la pimienta negra molida, el perejil muy picado y la sal junto con el relleno (la zanahoria, el apio y las carnes), y mezclar bruscamente pero sin que se salga todo del perol. Ya no queda más que esperar unos minutillos, verterla en bandejas o platos y tendremos lista nuestra masa de croquetas de puchero.


El último paso es, una vez que la masa se ha enfriado por completo (con 4 o 5 horas en el frigorífico o una hora en el congelador tenemos suficiente), liar las croquetas.

Para ello batiremos los huevos en un bol. A mi me gusta añadir un pelín de agua para poder trabajar mejor el huevo. En un plato llano (o bandeja) ponemos el pan rallado y en otro un puñado de harina.

Cortamos la masa, moldeamos con la forma deseada y pasamos, por este orden, por harina, huevo y pan rallado. Como podéis ver en las fotos en casa nos encantan los croquetones pero podéis hacer minicroquetas o liarlas con forma de bola en vez de alargadas.

Una vez que tenemos liadas y empanadas todas las croquetas que queramos ponemos una sartén con aceite de girasol en el fuego, al máximo. Cuando veamos que está caliente bajamos el fuego a la mitad y vamos friendo las croquetas (no es conveniente echar muchas a la vez). Para que no se revienten hay que ir dándoles la vuelta varias veces antes de terminar de freírlas.

Ya sólo queda servir en una bandeja al centro y dejar con la boca abierta a los comensales :D




Sugerencias:

Podéis congelar las croquetas sin problema alguno una vez que ya están liadas. Sólo tenéis que usar una bandeja donde echáis pan rallado y colocáis las croquetas una a una, con cuidado, y separadas medio centímetro unas de otras y congelar. Una vez que estén congeladas se meten en una bolsa, se cierra bien y vuelta al congelador.


Cuando queráis freírlas sólo tenéis que hacerlo en aceite bien caliente y listo. Por supuesto que podéis descongelarlas antes pero no es necesario, además os arriesgáis a que el empanado se humedezca. Si os pasa esto sólo tenéis que volver a pasar por pan rallado y freír.


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2 comentarios:

Loly Llano dijo...

Ayyyyy! Cuantas ganas he pasado de estas croquetas! Pintaza bien buena!

Jose, a secas dijo...

Pues ya las he hecho tres veces y por aquí no se cansan :D

¡Muchas gracias por pasarte por el blog! ;)