Ingredientes:
2 calabacines
2 cebollas
3 huevos
100 ml de nata
100 ml de leche
100 g de queso rallado
Orégano
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra molida
Sal
Elaboración:
Para hacer el pastel de calabacín, comienza cortando las cebollas en juliana. Lava los calabacines y córtalos en medias lunas (con la piel, mejor).
Pon un chorrito de aceite en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade la cebolla, una pizca de sal y pimienta negra. Cocina unos 15-20 minutos, hasta que la cebolla esté pochada. Añade el calabacín, remueve y deja que se cocine unos minutos. Una vez listos ambos ingredientes, escúrrelos bien para retirar el agua del calabacín.
Pon en un bol los huevos y bátelos. Agrega la leche, la nata, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Mezcla todo. Incorpora la cebolla y el calabacín escurridos y mezcla bien.
A continuación, forra una fuente con papel de horno y vierte la mezcla. Acomódala y reparte por encima el queso rallado.
Introduce en el horno precalentado el pastel salado y cocina 30 minutos a 180ºC, hasta que el pastel haya cuajado y el queso empiece a dorarse. Saca el pastel del horno y deja templar.
Corta y sirve el pastel de calabacín al horno. ¡Ya puedes disfrutar de él!
Trucos y consejos:
Si queréis disfrutar de la versión de este pastel salado con atún, es tan sencillo como añadir un par de latas de conserva a la mezcla, escurriendo muy bien el aceite. Puedes mezclarlo directamente con la masa o añadir la mezcla a capas en la fuente y entre capa y capa añadir el atún.
Y si queréis una receta más original todavía, no sólo añadáis atún, también podéis ponerle rodajitas de tomate fresco sin piel o, si lo preferís, tomate frito triturado junto con el atún.








