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Setas a la plancha con ajada verde

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Ingredientes:
300 g de setas
1 manojo de perejil
2 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:
Pela los dientes de ajo y añade los junto al perejil en un vaso batidor. Pon un chorrito de aceite y añade sal al gusto. Tritura durante 20 segundos y reserva.

Pon un chorrito de aceite de oliva en una sartén y cuando esté caliente añade las setas. Cocínalas por los dos lados hasta que estén doradas.

Vierte la mezcla de aceite y perejil en la sartén sobre las setas y apaga el fuego.

Son perfectas como plato de picoteo para compartir.

Sugerencia:
Las setas a la plancha pueden ser una buena guarnición de platos de carne o pescado. También se pueden servir en parrillada con otras verduras a la plancha.



Mahonesa de aguacate, sin huevo

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Ingredientes:
1 aguacate
2 c/c de leche
2 c/c de aceite de oliva suave
1 c/c de zumo de lima
Pimienta y sal a gusto

Elaboración:
En el vaso de la batidora ponemos el aguacate, la leche, el aceite, el zumo de la lima y sal.
Trituramos, rectificamos de pimienta y sal a gusto y listo.

Sugerencia:
Podemos convertirlo en alioli de aguacate agregando algún diente de ajo, tantos como nos guste de picante.



Pastel de calabacín al horno sin hojaldre

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Ingredientes:
2 calabacines
2 cebollas
3 huevos
100 ml de nata
100 ml de leche
100 g de queso rallado
Orégano
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra molida
Sal

Elaboración:
Para hacer el pastel de calabacín, comienza cortando las cebollas en juliana. Lava los calabacines y córtalos en medias lunas (con la piel, mejor).

Pon un chorrito de aceite en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade la cebolla, una pizca de sal y pimienta negra. Cocina unos 15-20 minutos, hasta que la cebolla esté pochada. Añade el calabacín, remueve y deja que se cocine unos minutos. Una vez listos ambos ingredientes, escúrrelos bien para retirar el agua del calabacín.

Pon en un bol los huevos y bátelos. Agrega la leche, la nata, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Mezcla todo. Incorpora la cebolla y el calabacín escurridos y mezcla bien.

A continuación, forra una fuente con papel de horno y vierte la mezcla. Acomódala y reparte por encima el queso rallado.

Introduce en el horno precalentado el pastel salado y cocina 30 minutos a 180ºC, hasta que el pastel haya cuajado y el queso empiece a dorarse. Saca el pastel del horno y deja templar.

Corta y sirve el pastel de calabacín al horno. ¡Ya puedes disfrutar de él!

Trucos y consejos:
Si queréis disfrutar de la versión de este pastel salado con atún, es tan sencillo como añadir un par de latas de conserva a la mezcla, escurriendo muy bien el aceite. Puedes mezclarlo directamente con la masa o añadir la mezcla a capas en la fuente y entre capa y capa añadir el atún.
Y si queréis una receta más original todavía, no sólo añadáis atún, también podéis ponerle rodajitas de tomate fresco sin piel o, si lo preferís, tomate frito triturado junto con el atún.



Ensalada Waldorf

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La ensalada Waldorf debe su nombre a un hotel neoyorquino, el antecesor del famoso Hotel Waldorf-Astoria, que fuera inaugurado en 1931. En 1893 el maître del hotel, a quien se le adjudica el invento de la receta, presentó por primera vez esta exquisita receta. Por aquel entonces, Oscar Tschirky, trabajaba en el Hotel Waldorf y sorprendía con la creación de excéntricos platos. La discusión sobre el creador de la ensalada y otros platos ha llegado hasta el día de hoy, pero todo parece indicar que fue Tschirky el innovador en crearla, quien también dijo haber inventado los Huevos Benedictine.

Tres años después de haberla servido por primera vez, la ensalada es presentada en el libro de cocina "The Cook Book by 'Oscar of the Waldorf'", en 1896. La nueva ensalada no tardó en convertirse en un plato típico de la jet set y su nombre comenzó un largo peregrinaje alrededor del mundo.

La receta de la ensalada muy sencilla, tan solo cuenta con tres ingredientes originales: mahonesa, apio y manzana. Esa receta original rápidamente sufrió la primera modificación al aceptar que se agregaran nueces. Con los años comenzó a aceptar otros acompañamientos como lechuga, pasas, piñones, pollo cocido y hasta una versión de mayonesa aromatizada con mostaza.

¿Como se prepara la ensalada Waldorf?

Aquí os voy a explicar MI ensalada Waldorf, la receta original pero con unas pequeñas modificaciones a mi gusto y respetando siempre la esencia de la receta que, después de casi 120 años de existencia, no significan grandes cambios.

Vamos a ello.

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 15 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

100 gr de lechuga variada (mezclum)
1 manzana Granny Smith
1 bote de apio rallado
2 cucharadas de nueces peladas
2 cucharadas de uvas pasas sin pepitas
6 tomatitos cherry
200 ml de mahonesa
1 limón

Elaboración:


Para empezar preparamos la mahonesa según la receta que encontraréis en este enlace y le añadiremos el zumo de medio limón al final del montado. Reservamos en frío. Hidratamos las uvas pasas con un poco de agua templada y reservamos. Pelamos y cortamos la manzana en dados, ponemos en un bol con agua fría y el zumo del otro medio limón hasta que la cubra, para evitar que se ennegrezca. Reservamos. Cortamos los tomatitos cherry en cuartos y reservamos.

Para montar la ensalada, en un bol amplio ponemos la selección de lechugas, añadimos la mahonesa de limón y mezclamos. Servimos en una ensaladera y, en este orden, ponemos encima la manzana, las nueces peladas, las uvas pasas escurridas y los tomatitos cherry. Escurrimos el apio y ponemos un bouquet encima de la ensalada, en el centro. Ya podemos presentarla en la mesa y disfrutar de una ensalada muy fresca.

Sugerencia: Se puede añadir un poco de yogur natural a la mahonesa, le da un sabor un poco más ácido y dulce a la vez. Hay quien pone piñones tostados a la ensalada, además de las nueces. La manzana no tiene por qué ser Granny Smith, puede ser una Red Delicious o cualquiera que tenga sabor ácido.


Setas estofadas con queso de cabra caramelizado

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Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 40 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

500 gr de setas congeladas
1 cebolla
4 zanahorias
2 dientes de ajo
1 cucharada de tartufatta o pasta de trufa
Pimienta negra molida
Aceite de oliva virgen extra
Coñac o brandy
Sal Maldon
1 mini queso rulo de cabra
Azúcar

Elaboración:


Se pican la cebolla, los ajos y las zanahorias en brunoise y lo pochamos todo junto con un poco de aceite de oliva en una cacerola. Una vez que vemos que tanto la cebolla como las zanahorias están casi tiernas añadimos las setas sin descongelar y cocinamos a fuego medio durante unos 20 o 25 minutos (o hasta que las setas estén descongeladas y cocinadas). Sazonamos con la pimienta y añadimos la tartufatta. No es fácil de conseguir (suele haber en hipermercados) pero podemos hacerla nosotros mismos. Para ello compramos un par de botes de trufas en conserva (en Mercadona los puedes conseguir por unos dos euros el botecito) y lo trituramos, sin quitarle el jugo que queda en el bote, con un poco de aceite de girasol o de oliva suave. Una vez hemos añadido la pasta de trufas (o la tartufatta), se flambea con un chorrito de coñac y dejamos cocinar unos 5 minutos más.

Mientras tanto caramelizamos el queso de cabra (podéis quitar la corteza pero a mi me gusta dejarla). Para ello espolvoreamos un poco de azúcar sobre el queso y calentamos con un soplete. Si no tenéis podéis hacerlo en una grill o en el horno, poniendo el plato o la bandeja lo más alto posible y con cuidado de que no se queme mucho el azúcar por que puede amargar. Servimos las setas en un plato hondo, ponemos sal Maldon al gusto y colocamos las rodajas de queso de cabra encima. Servir con tostas.

Sugerencia: En Mercadona venden las setas en bolsas de 450gr y están bastante bien de precio y vienen de cuatro tipos: Shiitake (Lentinus Edodes), Nameko (Poliota Mutabilis), Cornucopia (Pleurotus Cornucopiae) y Seta Ostra (Pleurotus Ostreatus), además de champiñones.

Este plato también se puede servir en platos individuales en forma de tapa.

Las setas estofadas están muy bien para utilizarlas como guarnición, principalmente para carnes de caza o de cerdo ibérico.


Patatas con salsa brava

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Llevo un tiempo viendo en las redes sociales auténticas barbaridades a las que llaman salsa brava. Unos le echan tomate frito de bote, otros le echan leche e incluso los hay que hacen una mezcla extraña con salsa mahonesa.

Por supuesto que yo no tengo la receta maestra, ni de la salsa brava ni ninguna otra, pero tengo una receta que no dudo de que se acerca bastante a la original, principalmente por que tuve un jefe de cocina muy mayor (hoy día ya está jubilado) que trabajó muchísimos años en Madrid y hacía la salsa brava como nadie. Llegué incluso a pensar que él podía ser el inventor de dicha salsa.

Hoy os dejo la receta, que ya usé en un par de sitios donde trabajé con bastante éxito.

Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

4 patatas medianas
Aceite de girasol
Aceite de oliva
1 cebolla
1 pimiento rojo
2 dientes de ajo
4 tomates medianos
1 cucharada de azúcar
1 guindilla de cayena
1 cucharada de pimentón dulce
1 cucharada de harina de repostería
1 vaso de caldo
1 punta de jamón
2 cucharadas de vinagre de Jerez
Medio vaso de brandy
2 hojas de laurel
Sal
Tabasco (opcional)

Elaboración:


En una sartén ponemos bastante aceite de girasol, como un dedo, y calentamos. Pelamos y cortamos las patatas en dados gruesos. Lavamos y escurrimos las patatas y ponemos en el aceite a temperatura media durante unos 15 minutos para que confiten. Pasados los 15 minutos subimos el fuego al máximo y dejamos freír otros 8 o 10 minutos, dependiendo de lo fritas que nos gusten.

Mientras se fríen las patatas preparamos la salsa brava, que es a lo que hemos venido.

En una olla ponemos un poco de aceite de oliva con la cebolla, medio pimiento rojo, el laurel y los ajos y sofreímos, dejando que se agarre pero sin que llegue a pegarse ni quemarse. Echamos el vinagre de Jerez. Agregamos la guindilla y los tomates, que hemos rayado previamente y el azúcar. Cuando se hayan cocinado desglasamos con el brandy y dejamos evaporar el alcohol. Añadimos el pimentón y removemos. Añadimos la harina y tostamos un poco. Añadimos el caldo (lo ideal es caldo de verduras pero puede servir cualquier caldo de pollo o carne) al que hemos añadido una punta de jamón. Sazonamos al gusto y trituramos, dejando una salsa fina.

A la hora de emplatar ponemos las patatas en un plato alargado y salseamos por encima con la salsa brava.

Sugerencias: Se puede adornar con un poco de mahonesa al lado de la salsa brava pero nunca servirla mezclada, es sacrilegio.
Si queremos un poco más de picante podemos añadir unas gotitas de salsa Tabasco al final de la elaboración.


Sopa de espárragos trigueros

3 comentarios:
Estos días de lluvia y frío apetece una sopa calentita. Además en Semana Santa, por aquello de la vigilia, queda muy bien una sopa que no lleve carne y no todo va a ser bacalao. Aquí os dejo con esta rica sopa, con receta de mi madre, que está que despierta a un muerto.



Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 25 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

1 manojo de espárragos trigueros
1 cebolla
2 pimientos verdes
2 tomates maduros
2 dientes de ajo
1 pizca de azafrán (o colorante alimentario)
3 huevos
Pan del día anterior
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Lavamos y cortamos los espárragos en trocitos muy finos. Los freímos en una olla con un poco de aceite de oliva. Una vez tomen color los reservamos.

En el mismo aceite echamos la cebolla y los pimientos cortados en trocitos pequeños. Añadimos los ajos laminados y sofreímos. Rallamos los tomates y los echamos en la olla. Dejamos unos 5 minutos.

Mientras se sofríen las hortalizas cortamos el pan en rodajas, lo tostamos y lo reservamos (podemos freírlo pero esto añadiría más aceite a la sopa aunque lo escurramos pero todo es cuestión de gusto).

Al sofrito le añadimos los espárragos y un litro y medio de agua (si disponemos de caldo de pollo o de carne quedará mucho más sabroso) y el azafrán. Ponemos a hervir. Cuando los espárragos estén tiernos agregamos el pan. Sazonamos.

En un bol ponemos los tres huevos y batimos ligeramente. Los añadimos a la sopa, removemos y dejamos unos 5 minutos. Ya podemos servir la sopa.

Sugerencias: Podemos ponerle una ramita de hierbabuena en cada plato, le dará un sabor más fresco. Los huevos podemos echarlos tanto batidos como enteros y quedarán al estilo poché (en este caso habría que  poner cuatro unidades, una por comensal). Si nos gusta el pan crujiente podemos echarlo al final o en el mismo plato en forma de costrones de pan frito.


Salmorejo de espárragos blancos

5 comentarios:

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 20 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:


500 gr de espárragos blancos
4 dientes de ajos
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre
Sal
Pan (preferiblemente del dia anterior)
100 gr de bacon
Perejil


Elaboración:

En un bol ponemos los espárragos y su jugo, los ajos sin el germen, un buen chorreón de aceite de oliva, vinagre y sal al gusto y trituramos. Sin dejar de triturar vamos añadiendo pan poco a poco hasta que consigamos una textura cremosa. Reservamos en frío.

En un vaso batidor ponemos el perejil bien lavado con agua fría y un poco de aceite. Trituramos y metemos en un biberón. Reservamos.

Cortamos el bacon en juliana muy fina y doramos en una sartén sin aceite y con el fuego al máximo. Retiramos a un plato con papel secante para que absorba la grasa que suelten.

En un plato hondo ponemos un poco de salmorejo, ponemos en el centro un poco de bacon crujiente y decoramos con un chorrito de aceite de perejil.

Sugerencias: Podemos acompañar también con unas almendras laminadas o unas gambas salteadas.


Champiñones rellenos

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Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 40 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

800 gr de champiñones grandes
200 gramos de jamón serrano
1 cebolla mediana
1 puerro
2 dientes de ajo
Queso Parmesano/Grana Padano
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración:

Cortamos las raices de los champiñones y los lavamos en abundante agua fría (nunca dejarlos metidos en agua). Quitamos los pedúnculos (tallos) y los reservamos.

En una sartén con un poco de aceite de oliva pochamos la cebolla, la parte blanca del puerro y los ajos muy picados. Mientras vamos picando los pedúnculos de los champiñones y los añadimos al sofrito. Una vez que hemos rehogado los pedúnculos, picamos el jamón y lo añadimos. Removemos y apagamos el fuego.

En una bandeja engrasada colocamos los champiñones y rellenamos con el sofrito. Rallamos el queso parmesano o grana padano rallado y cubrimos los champiñones. Horneamos unos 20 minutos a 120º con la bandeja a media altura.

Para servir como entrante o como guarnición son perfectos.


Crema de setas con huevo poché trufado

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Esta nochevieja, como uno de los comensales no podía comer sólidos por motivos de salud, aproveché e hice esta crema para todos los invitados. Como fue algo de última hora me fue imposible encontrar setas al natural así que tuve que recurrir a las setas congeladas que, aunque no están nada mal, no es lo mismo.

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: Media

Ingredientes:

400 gr de setas congeladas
Media cebolla
1 puerro limpio
1 diente de ajo
Medio vaso de brandy
500 cc de nata para cocinar
125 gr de mantequilla
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra
Sal
4 huevos
1 bote de trufa en conserva
Queso tipo parmesano

Elaboración:


Picamos la cebolla, el puerro y el ajo todo lo pequeño que nos sea posible y pochamos en una sartén a fuego lento con un poco de aceite de oliva.

Mientras vamos a preparar los huevos poché (o escalfados). Para ello ponemos un cazo con agua y unas gotas de vinagre de vino (en su defecto zumo de limón) y llevamos a ebullición. Picamos las trufas en trocitos muy pequeños y reservamos.


En un bol colocamos una capa de papel film transparente, lo engrasamos con aceite de oliva, cascamos un huevo, salpimentamos y ponemos una cucharadita de trufa picada (ver foto). Cerramos el papel uniendo los picos a modo de bolsa, enrollamos procurando que no nos quede aire dentro y hacemos un nudo fuerte (se puede cerrar con hilo de bridar).

Hacemos lo mismo con los otros huevos. Una vez que tengamos el agua hirviendo, colocamos las bolsitas dentro del agua y dejamos cocer unos 4 minutos. Pasado ese tiempo colocamos el cazo con los huevos en un bol con agua fría para detener la cocción. Reservamos los huevos.

Volvemos a la sartén, vemos que el sofrito está bastante pochado y añadimos las setas que previamente hemos descongelado. Salteamos y flambeamos con el brandy. Dejamos reducir y añadimos el resto de las trufas picadas, la nata y la mantequilla. Cocemos unos 4 minutos. Pasamos a un vaso batidor y trituramos. Pasamos por un chino y volvemos a hervir a fuego lento para retirar el aire que se ha acumulado al triturar.


Para servir podemos utilizar platos hondos pequeños, boles o unas copas como las que veis en las fotos, que son las que yo utilicé. Abrimos las bolsas y con cuidado vamos despegando los huevos del papel film. Colocamos un huevo en cada plato/copa, repartimos la crema alrededor de los huevos y espolvoreamos con queso tipo parmesano recién rallado.


Brochetas de fruta fresca con chocolate crujiente

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Este fue uno de los postres que preparé para nochevieja. Gustó bastante aunque, como suele pasar en cualquier casa, después del empacho de comida no hubo manera de comerse más de una :D


Es ideal para los niños, sobretodo para que coman fruta de una manera dulce y divertida. Si os gusta el chocolate y la fruta no dudéis en prepararlas. Son fáciles y rápidas de hacer y seguro que gustarán a todos.

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 15 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

1 manzana
2 plátanos
1 naranja
1 pera
1 tarrina de Fondue de Chocolate Nestlè
Almendras crocanti

Necesitaremos unas 12 brochetas de madera

Elaboración:

Pelamos la fruta y la cortamos en dados de un tamaño mediano. Ensartamos un trozo de cada fruta en los palos de brocheta.

Forramos una bandeja con papel film transparente y colocamos las brochetas con la fruta pinchada.

Derretimos el chocolate tal y como indica en el envase (1 minuto en el microondas a máxima potencia, remover y otro minuto, también a máxima potencia) y con la ayuda de una cuchara vamos cubriendo las brochetas del chocolate caliente. Espolvoreamos trocitos de almendras crocantis y metemos un par de minutos en el congelador.

Para servirlas basta con disponerlas en un plato haciendo una flor con los palos hacia afuera.



Sugerencia: Se puede utilizar cualquier tipo de fruta. Yo utilicé la que os indico porque es de la que disponía en ese momento.


Patatas a la parisien (o parisinas)

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A veces llega una celebración para la que tenemos planteada la comida o cena pero nos falla la guarnición, ya sea carne o pescado el plato principal.

Dependiendo de qué carne o pescado sean, podríamos poner unas patatas panaderas o estas patatas a la parisienne, que visten más un plato, son más rápidas de preparar y, según gustos, más ricas que las panaderas.

Para hacerlas se deben usar patatas francesas pero sirve cualquier tipo de patata de pequeño calibre. Los franceses las hacían haciendo bolitas de patata con la ayuda de la cuchara noisette o "cuchara parisina", que no es otra que el aparato de hacer bolitas de melón. De ahí le viene el nombre de patatas parisinas.

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 20/25 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

1 kg de patatas francesas
Mantequilla
Perejil
Pimienta negra molida
Sal

Elaboración:

Para empezar cocemos las patatas con su piel en abundante agua con sal. Una vez cocidas, las escurrimos y las dejamos enfriar. Las pelamos y las salteamos en una sartén antiadherente con una nuez de mantequilla, un poco de sal, la pimienta negra molida y el perejil muy picado. Cuando las patatas empiecen a dorarse estarán listas para servir.

Sugerencia: A mi me gusta ponerle un poco de ajo muy picado, casi hecho puré, a las patatas para darle un gusto diferente.


Patatas Hasselback

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Estas patatas Hasselback se ven apetitosas, ¿verdad? A mi también me encanta esta versión sueca de patatas al horno pues realza su sabor y su aspecto gana enteros. Las preparé como guarnición para la cena de nochevieja. El resultado fue genial, estaban deliciosas, crujientes por fuera y tiernas y sabrosas por dentro.

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

8 patatas para guarnición 
2 o 3 dientes de ajo laminados
2 cucharadas de aceite de oliva 
30 g de mantequilla 
Sal
Pimienta negra
Tomillo
Romero

Elaboración:

Precalentamos el horno a 220º. Mientras preparamos las patatas. Las lavamos muy bien para quitar todos los restos posibles de tierra que puedan tener pues las vamos a cocinar con la piel. Vamos a proceder a hacer los cortes. Hay que tener cuidado de no llegar al final. Para ello nos ayudamos de una cuchara sopera, ponemos una patata dentro de la cuchara y cortamos hasta llegar a la cuchara. Esto nos ayudará a no hacer el corte completo.

Colocamos las patatas en una bandeja. En cada corte meteremos una lámina de ajo muy fina. Antes podemos meter las patatas en agua fría. Con ello conseguimos que se abran las capas por sí solas y no haya que forzarlas.


Derretimos la mantequilla y echamos pimienta negra molida, tomillo y romero, removemos y con la mezcla pintamos generosamente las patatas, procurando que caiga dentro de cada corte. Echamos un chorrito de aceite de oliva virgen sobre las patatas, sazonamos y horneamos durante 25/30 minutos a 200º. El tiempo dependerá del tamaño de las patatas.

Sacamos la bandeja del horno, espolvoreamos un poco de queso rallado (parmesano, grana padano, curado) y volvemos a meter en el horno durante 5 minutos a 220º.

Ya podemos servirlas, no sin antes pintarlas con la grasa que ha quedado en la bandeja del horno.

Nota: En la primera foto están sin queso porque uno de los invitados en casa no comía queso y fuimos solidarios :)


Escalivada con bacalao confitado

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La escalivada es un plato típico de Cataluña y Aragón que consta de verduras asadas: berenjena, pimiento, cebolla y tomate. Su nombre proviene del verbo catalán escalivar que significa 'asar al rescoldo' y tiene su origen en las zonas rurales. También se denomina espencat, sobre todo en la zona del levante español. Es un plato bajo en calorías y de alto contenido en fibra.

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 45 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

1 kg de bacalao fresco (mejor el lomo)
3 berenjenas
3 pimientos rojos
2 tomates
2 cebollas
2 hojas de laurel
4 dientes de ajo
Cebollino
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de Jerez
Pimienta negra molida
Sal

Elaboración:

En la bandeja de horno ponemos las berenjenas, los pimientos rojos, los tomates y las cebollas, éstas cortadas por la mitad, se pintan con aceite de oliva y se echa un poco de sal. Se meten en el horno, que previamente hemos precalentado a 200º, y se hornea a 180º durante 40 o 45 minutos. Sacamos la bandeja, se cubre con papel de aluminio y se deja enfriar. Pelamos las hortalizas y las cortamos en tiras. Las aliñamos con aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta al gusto. Reservamos.

Con el jugo resultante del horneado de las hortalizas hacemos la vinagreta, una especie de pilpil, montándolo con aceite y un poco de vinagre. Guardamos en un biberón.

En una sartén honda o una cacerola ponemos el lomo de bacalao con la piel hacia abajo cubierto de aceite de oliva, el laurel y los ajos machacados. Poner en el fuego al mínimo y dejar que se cueza durante 20 minutos. Sacamos del aceite y desmenuzamos en lascas, aprovechando las capas propias de la carne del bacalao.

En un plato, a ser posible con un molde, colocamos la escalivada, cubrimos con la vinagreta y terminamos con una capa de lascas de bacalao, decorando con un poco de cebollino picado y/o unas aceitunas negras picadas.


Cebolla caramelizada

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La cebolla caramelizada se ha puesto de moda desde hace unos años con el auge de los gastrobares (bares de tapas con una decoración moderna y una presentación de platos muy cuidada, al estilo de los grandes restaurantes). Se suele usar para acompañar quesos de sabor fuerte (rulo de cabra, brie) y/o morcilla. Es muy fácil hacerla, lo único necesario es el tiempo y un poco de paciencia. Bueno, y las cebollas, claro.

Tiempo de preparación: 90 minutos
Dificultad: Baja


Ingredientes:

1 kg de cebollas
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de sal
Medio vaso de vino dulce

Elaboración:

Cortamos la cebolla en juliana muy fina, ponemos en una sartén con el aceite a fuego muy lento, sazonamos (con esto conseguimos que la cebolla sude y suelte su propio agua y su propio azúcar) y tapamos la sartén. Dejamos cocer durante aproximadamente una hora, removiendo de vez en cuando. A mitad de la cocción agregamos el vino dulce (si es blanco mucho mejor) y cocinamos durante 15 o 20 minutos más a fuego muy lento. Veremos como poco a poco va obteniendo un color dorado casi transparente. En el momento de que consigamos esto apagamos el fuego y dejamos enfriar.

Sugerencia: Podemos usar cualquier tipo de cebollas ya sean rojas (quedarían más oscuras, color vino tinto, y por lo tanto más decorativas), dulces (caramelizan antes), etc. 


Papas aliñás (o ensalada campera con atún)

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Esta antigua receta se conoce popularmente en el sur de España como "papas aliñás" y en algunos sitios se omite el atún y/o se le añade bacalao, naranja, aceitunas, piñones, pimiento morrón, etc.

Yo la voy a hacer como la hace mi señora madre y como se sirve en Sevilla.

Nº comensales: 4 personas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

2 patatas
1 tomate
1 pimiento verde
2 huevos
2 latas de atún en aceite vegetal
1/4 cebolla
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de Jerez
Sal

Elaboración:


Hervir las patatas, lavadas y con piel. Cuando lleve unos 8 o 10 minutos cociendo añade los huevos para aprovechar la misma olla para cocerlos. Dejamos unos 12 minutos más. Enfriamos, pelamos tanto las patatas y los huevos, los cortamos en trozos y los ponemos en un bol grande.

Lavar el tomate, el pimiento verde, y la cebolla y cortamos en dados. Los añadimos al bol con las patatas.

Añadir el atún con el aceite escurrido.

Añadir el aceite de oliva, el vinagre y la sal al gusto y remover.


Sugerencia:

Podemos ponerle un poco de pimienta molida y/o un poquito de perejil picado.


Patatas panaderas

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Las patatas panaderas son la guarnición perfecta para cualquier tipo de carne que hayamos preparado asada o cualquier pescado hecho al horno. No hay receta maestra y se pueden hacer como os expliqué en la receta de Lubina al horno con patatas panaderas, en la que podéis ver una foto de como quedan, o las que os explico aquí abajo.

Espero que las disfrutéis tanto como aquí en casa.

Tiempo de preparación: 45 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

1 kg de patatas medianas
1 cebolla grande
100 gr de mantequilla
1 vaso de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta negra molida
Sal

Elaboración:

Mientras precalentamos el horno a 200º, pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de aproximadamente 3 milímetros de grosor. Las lavamos en abundante agua y escurrimos. Sazonamos con la sal y la pimienta.


Cortamos la cebolla en cuadrados o en juliana, como más guste, y junto con las patatas ponemos en una sartén con la mantequilla y un poco de aceite de oliva.

Una vez que las patatas estén pochadas las colocamos en una bandeja para horno. Añadimos el vino blanco y tapamos con papel de aluminio.

Metemos en el horno y dejamos cocer durante 30 minutos a 180º (hay que tener cuidado si se abre el papel justo después de sacar del horno porque saldrá vapor y podemos quemarnos). Servir acompañando cualquier carne asada o pescado al horno.


Crema de calabaza

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Aunque todavía amanecen días soleados, sobretodo por aquí por el sur, ya va haciendo algo de frío y apetecen sopas y cremas, principalmente a la hora de cenar.

Normalmente en casa hacemos crema de calabacín pero esta vez opté por una calabaza violina con muy buena pinta que vi en la frutería y no lo dudé ni un momento.


Nº comensales: 6 personas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:

1 calabaza violina de aproximadamente 1 kg.
1 calabacín mediano
4 zanahorias grandes
2 patatas grandes
1 puerro pequeño
1 cebolla
1 diente de ajo
120 gr de queso crema (tipo Philadelphia)
100 gr de mantequilla
200 cc de nata líquida para cocinar
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta molida
Sal

Elaboración:

Aunque no hay una receta maestra, las cremas de verduras se hacen poniendo todo a cocer y luego se tritura pero a mi me gusta darle un toque diferente sofriendo con un poco de aceite de oliva la cebolla, el puerro y el ajo, así que procedemos a ello en una olla alta.

Una vez que han cogido color añadimos en la olla la calabaza pelada, sin pipas y cortada en trozos, el calabacín cortado en rodajas gruesas (si utilizamos un calabacín negro, a la hora de triturar nos quedarán unas pintitas oscuras en la crema que quedan muy bien, además de que la piel tiene muchísimas vitaminas), sin pelar pero bien lavado y sin puntas, las zanahorias peladas, las patatas peladas, lavadas y cortadas en cachelos y ponemos agua hasta la mitad de lo que ocupa la verdura. En éste momento podemos añadir un chorrito de aceite de oliva virgen y ponemos a cocer al fuego máximo, con la olla tapada.

Una vez que la calabaza está tierna apagamos el fuego. Añadimos el queso crema, la mantequilla, la nata líquida, la pimienta molida y la sal y trituramos todo hasta dejar una crema fina. Vertemos la crema en una sopera y servimos directamente en la mesa.


Sugerencias:

Como podéis ver en la foto, anoche serví la crema poniéndole un poco de queso crema en el centro, espolvoreando cebolla frita (la venden en supermercados en pequeños cubitos) y queso parmesano rallado.

A la hora de sazonar hay que tener en cuenta que la calabaza es bastante dulce y habrá que añadirle más sal de lo que solemos poner en la comida. Con el queso parmesano salvé este pequeño 'obstáculo' :)


Cómo hacer patatas fritas perfectas

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En su momento os expliqué la forma de freír un huevo perfecto. Ahora le toca el turno a las patatas.
  • El mejor aceite para las patatas es el de cacahuete.
  • Las mejores patatas para freír son las de la variedad "Russet Burbank" por su perfecta relación agua/azúcar. Aunque desde hace poco tiempo hay una nueva variedad, la "Defender" (que además se cultiva sin pesticidas).
  • El tamaño ideal de las patatas fritas es entre 6.3 y 7 mm de ancho.
  • Las patatas deben lavarse hasta que el agua salga transparente
  • Se colocan en agua con hielo y melaza y se enfrían por un mínimo de 30 minutos. Luego se escurren y se secan.
  • Se deben freír en dos tandas.
  • La primera con el aceite a 165º C y la segunda a 185º C.
  • La primera vez que se fríen se hace por aproximadamente 8 minutos, hasta que comiencen a dorar. Luego se reposan por un mínimo de 10 minutos en papel absorbente.
  • La segunda tanda se cocinan por un minuto aproximadamente o hasta que estén crujientes.
  • La sal debe agregársele inmediatamente después de sacarlas del aceite.


Papas "arrugás"

2 comentarios:
Para ésta receta, las papas, como se le llaman en las Islas Canarias y buena parte de la península, sobretodo en la zona sur, tienen que ser pequeñas. En las islas existen algunas variedades ideales para hacerlas de esta manera: papa bonita, papa negra o yema de huevo, etc.

Para los que estamos fuera de las islas nos pueden servir perfectamente igual cualquier tipo de patata, pero siempre que sea de tamaño pequeño, como por ejemplo las llamadas "de guarnición", que son las que vamos a utilizar hoy. Normalmente se sirven con mojo picón (o mojo rojo) o con mojo verde (o mojo de cilantro) y se pueden comer solas para picar o acompañando a una buena carne a la parrilla.

Número de comensales: 8
Tiempo de preparación: 30 minutos
Dificultad: Baja

Ingredientes:
2 kg de patatas guarnición
Sal gruesa
Agua

Elaboración:

En una olla (es preferible que sea una cacerola de aquellas color teja, de porcelana y latón, que usaban nuestras madres) ponemos las patatas SIN PELAR, echamos bastante sal gruesa (sin miedo, no van a quedar saladas NUNCA) y cubrimos de agua del grifo hasta un dedo por encima de las patatas. Ponemos al fuego y dejamos cocer hasta que estén tiernas. En ese momento escurrimos el agua y volvemos a poner en el fuego, esta vez al mínimo, y vamos moviendo en círculos. En poco tiempo veremos como las patatas se van "arrugando" y van cogiendo un tono de piel blanquecino. En ese momento podemos servir o guardar, pues se pueden tomar bien frías o volver a calentarlas.

Sugerencia: Como ya os he dicho en el encabezado, lo ideal es comerlas con mojo picón o con mojo verde y que acompañen una carne a la parrilla o bien tomarlas como aperitivo.